Parque Nacional Canaima (Lado Occidental)

 

 

A l sureste del Orinoco, en territorio venezolano, se extiende una amplia región, conocida con el nombre genérico de Guayana. En ella los ríos turbulentos, los vientos, las lluvias torrenciales, contrastan con la inmensa quietud de las sabanas onduladas y con los majestuosos y misteriosos tepuis, todo lo cual crea un conjunto de sobrecogedora belleza y espontaneidad. Durante las ya lejanas Épocas de la Conquista y de la Colonia, la amplitud de estos territorios y de sus riquezas naturales originó la leyenda de El Dorado. Ella atrajo a aventureros, exploradores y colonizadores quienes arribaron a estas tierras en busca de oro, piedras preciosas y otros productos valiosos.

Las singulares riquezas naturales y escénicas y la importancia ecológica del Sureste de la Guayana, fueron las causas principales que motivaron su protección como patrimonio natural invaluable para las presentes y futuras generaciones de venezolanos. Del reconocimiento de estos valores surgió la idea que más tarde se transformará en realidad, de que una parte considerable de esta privilegiada región fuese declarada Parque Nacional. Este parque, el segundo en extensión del país y uno de los más sobresalientes de cuantos integran el Sistema de Parques Nacionales de Venezuela, fue establecido por Decreto Ejecutivo Nº 770 de fecha 12 de junio de 1962.

El parque está situado en la región fisiográfica conocida como Tierras Altas de Guayana y ocupa actualmente una extensión de unos tres millones de hectáreas, lo que le ubica entre los seis Parques Nacionales más grandes del mundo. La superficie original de un millón de hectáreas, fue ampliada en 1975, debido a las recomendaciones sugeridas por el Plan Rector que se hizo para este parque. Ello dio lugar a una modificación de los límites originales, incorporando nuevas áreas de probado valor ecológico y de una gran calidad paisajística, situadas al Norte, Este y Sur de los primitivos linderos, cuya preservación desde un punto de vista conservacionista era apremiante. De estas nuevas áreas merecen destacarse: la cuenca del río Carrao, las cabeceras del río Caroní, el magnífico escenario montañoso de la Sierra de Lema, el nacimiento del río Cuyuní y las llanuras inmensas ondulantes, cubiertas de hierba que configuran la singular zona conocida como la Gran Sabana. En estas tierras incorporadas al parque podemos encontrar muchas cataratas de gran altura, entre las que se destaca la del Kukenín, así como hermosas áreas de selva y de sabanas, monolíticos tepuis, la flora característica de sus cumbres y la vertiente del majestuoso Monte Roraima.

En Canaima se destacan además los abundantes y variados recursos hidráulicos, generados dentro de la tercera cuenca hidrográfica del país: la del río Caroní, cuyas aguas alimentan el mayor lago artificial, el Embalse de Guri (Presa Raúl Leoni) y dinamizan el gran complejo industrial de Ciudad Guayana, asiento de la industria siderúrgica nacional.

La extraordinaria importancia del Parque Nacional Canaima, es debida, no solo a su enorme extensión, sino también a su gran variedad de biotopos y a la diversidad de los recursos naturales y socioculturales que encierra, algunos de los cuales constituyen atributos tan sobresalientes y exclusivos que hacen de él un parque único, con enormes posibilidades de desarrollo y de aprovechamiento cultural y científico.

 

 

 

 

Qué Visitar

 

 

Salto Ángel

Es una gran caída de agua que se encuentra al suroeste de Venezuela (Estado Bolivar), situada en el río Churún, afluente del Carrao. Es la catarata interrumpida más alta del mundo,quince veces mayor que las cataratas del Niágara; su caída es de 979 m desde la mesa del Auyan Tepuy, en las selvas del macizo de las Guayanas.

Es un portento natural único e impresionante para quienes tienen el honor de verlo en persona.

Está dentro del Parque Nacional Canaima. Sin embargo geográficamente El Salto Ángel no pertenece a la zona denominada La Gran Sabana, aún así, en prácticamente toda obra sobre esta región se incluye, dado que pertenece a la misma formación y sus características son del mismo orden. Fue descubierto, más bien dado en cuenta al mundo, en 1937 por el aviador y aventurero estadounidense James C. Ángel, de quien recibe el nombre, y cuyas cenizas se depositaron sobre el salto a petición del mismo.

El Salto Ángel es llamado por los indígenas Kerekupai-merú, que en la lengua Pemón quiere decir "salto del lugar más profundo" aunque también es conocido por error como Churún-merú, puesto que ese nombre corresponde a otro salto ubicado al final del cañón del diablo de unos 400 metros de altura.

La manera más usual para visitar el Salto Ángel es trasladándose hasta Canaima en avión desde Ciudad Bolívar o Puerto Ordaz. Una vez en Canaima y alojado en cualquiera de esas hermosas posadas que se encuentran allí, las mismas empresas de alojamiento y operadoras turísticas organizan los paseos hasta este impresionante lugar. Los paseos consisten en cuatro o cinco horas de viaje navegando por el río Carrao, claro hacen varias paradas para que los turistas puedan disfrutar de las pozas que se encuentran en la travesía. Una vez cerca del Salto se inicia el viaje caminando por una hora a través del cerro empinado. Al terminar hay inmensas piedras donde se pueden sentar para presenciar uno de los espectáculos más asombrosos del mundo, ver el Salto más alto del planeta de cerca. Deben tener mucho cuidado, ya que en ocasiones, la impresión de tan impresionante evento, puede provocar vértigo. Una vez concluido el paseo (de ida) se pernota en campamentos que los entusiastas, educados y hospitalarios guías han dispuesto para ello. Se pasa toda la noche en el corazón de la selva (para ello debe llevarse linternas y otros artefactos e indumentarias necesarios para pasarla bien).
Laguna de Canaima

Respire profundo y libere su mente, porque está a punto de enamorarse de uno de los lugares más grandiosos de Venezuela.
La laguna de Canaima es un cuerpo de agua en reposo, conformada por las diversas cascadas que forma el río Carrao, está ubicada dentro del Parque Nacional Canaima, en el paisaje de la Gran Sabana, estado Bolívar.

Desde el pueblo de Canaima, se toman las curiaras o canoas, para navegar sobre las tranquilas y serenas aguas de la LAGUNA DE CANAIMA, una quietud y paz que resulta después que el río Carrao se alimenta de las aguas del Salto Ángel, se separa en tres brazos y se convierte en las caídas de agua Sapo, Sapito, Ucaima, Golondrina y Hacha, luego estas mismas aguas regresan a encontrar la calma en la laguna.

El color del agua es sorprendente predomina un color rojizo gracias a la gran cantidad de minerales que posee y la arena es de un suave color rosa debido al cuarzo.

Además, desde ese punto, se pueden ver los saltos Hacha, Wadaima, Golondrina y Ucaima, acompañados de los 3 tepuyes apreciados desde cualquier lugar de Canaima.

Salto El Sapo

El Sapo es una desviación del río carrao, está catalogado como uno de los saltos de agua más bellos del Parque Nacional Canaima, ubicado en el estado Bolívar.

Una caída de agua sorprendente y mágica. Su sonido ancla su mente y lo lleva a vivir cada segundo en cada gota de agua. Todo esto, enmarcado en una belleza natural perfecta.

No importa la época del año, podrá disfrutar de esta impresionante formación cruzando sobre él en época de sequía. Y además, entre los meses de mayo a noviembre vivirá la gloriosa experiencia de atravesarlo por debajo, esta maravillosa caída recrea una cortina de agua de 120 mts de largo y unos 40 mts de alto, que por momentos impide la visión y lo empapa con sus benditas aguas, bautizando el momento como uno de los más emocionantes del trayecto.
Río Carrao

Si algo caracteriza este bello y monumental país, es su potencial hidrográfico. El estado Bolívar, además de sus imponentes tepuyes cuenta con variados recursos hídricos, y el río Carrao, ubicado dentro del Parque Nacional Canaima, extendiéndose sobre la Gran Sabana, es uno de ellos.

El curso de sus aguas, luego de rodear al Auyantepuy, se divide en varios causes, rápidos, regios, surcan los fuertes desniveles del terreno para formar los saltos Ucaima, Wadaima, Golondrinas y Hacha, los cuales retornan a un mismo cauce para reposar y formar la Laguna de Canaima.

El río Carrao, el cual ha servido incluso de inspiración para los cantautores de la zona, es el manto de agua que sirve de guía para conocer los tepuyes, una clase única de meseta que se extienden en el escudo Guayanes. Son 115 los tepuyes que se extienden por la zona, y cuatro de ellos están bajo las aguas del río Carrao, conformando un paisaje único, casi sobrenatural.

 

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